Los pernos son uno de los elementos de fijación mecánica más utilizados. Están compuestos por una cabeza y un cuerpo roscado que, junto con una tuerca o un orificio roscado, permiten unir de forma firme y segura dos o más componentes. Gracias a su fiabilidad y resistencia, se emplean ampliamente en maquinaria industrial, estructuras de construcción, puentes, fabricación de automóviles y una gran variedad de aplicaciones de ensamblaje industrial.
Según las condiciones de trabajo y los requisitos de carga, los pernos pueden fabricarse en acero al carbono, acero inoxidable o acero aleado. Además, pueden someterse a tratamientos térmicos y acabados superficiales, como galvanizado, recubrimiento Dacromet o electrodeposición, para mejorar su resistencia mecánica, protección contra la corrosión y vida útil.
Las uniones mediante pernos destacan por su facilidad de instalación, su excelente capacidad de desmontaje y sus reducidos costes de mantenimiento. Por ello, constituyen una de las soluciones de fijación más fiables y versátiles para el montaje industrial y la ingeniería estructural moderna.