La maquinaria agrícola opera en entornos exteriores hostiles y complejos, enfrentándose a una exposición prolongada al viento, la lluvia, la alta humedad, el polvo, el barro y los cambios extremos de temperatura. Las condiciones de trabajo en el campo provocan impactos mecánicos continuos, fuertes vibraciones y fricción de carga pesada en los sujetadores de los equipos. Los sujetadores deben resistir oxidación severa, herrumbre, corrosión y desgaste por fatiga, al mismo tiempo que evitan el aflojamiento, la deformación, la fractura y la falla en operaciones de alta carga y larga duración. Los principales desafíos de la industria se centran en una alta tenacidad, un sólido rendimiento antivibración, una resistencia superior a la intemperie, una capacidad de carga pesada y un rendimiento duradero antiaflojamiento necesarios para las operaciones agrícolas al aire libre de ciclo largo.